Los grandes villanos

Conozca algunos hábitos que aceleran el envejecimiento de la piel.

El sueño de la mayoría de las mujeres es tener una piel hermosa y juvenil, pero la vida moderna no siempre les ayuda. Exceso de trabajo, malas noches de sueño, comidas desequilibradas… estos y otros factores, tales como componentes genéticos, colaboran a la formación de arrugas. Con algunos consejos de la dermatóloga Jucele Bettin, enumeramos las formas más comunes que aceleran el envejecimiento de la piel. Ahora, será más fácil deshacerse, de una vez por todas, de estos malos hábitos. Ah y recuerden: comportamientos saludables ayudan a retrasar la aparición de los signos de la edad.

Exposición al sol: sin lugar a dudas, el enemigo número uno cuando se trata de envejecimiento de la piel es la exposición al sol sin protección. Los rayos ultravioletas son capaces de cambiar las fibras de colágeno y las fibras elásticas de la piel, por lo tanto, son responsables del 80% del envejecimiento de la piel cuando se expone a la luz del sol. Así que, siempre recuerde usar protector solar con, por lo menos, 30 FPS.

Cigarrillo: ¿su piel está opaca y sin vida? Es importante evaluar, porque puede ser una consecuencia del tabaquismo. El cigarrillo ayuda en la pérdida de colágeno – responsable de la elasticidad de la piel – y, por lo tanto, favorece la aparición de flacidez. Deshacerse del vicio no es fácil, pero la tarea no puede ser tratada como imposible. Si es necesario, busque ayuda médica para poder suprimir ese vicio de su vida.

Estrés: más allá de la alteración emocional, el estrés es capaz de reducir las defensas naturales del cuerpo. Así, la piel se expone a enfermedades como el herpes y las alergias. Consejo: la práctica de ejercicio físico ayuda a mitigar los síntomas del estrés.
Falta de hidratación: las personas que ingieren poca agua tienen una piel sin vitalidad y con flacidez. Siga lo recomendado al pie de la letra – que es beber al menos dos litros de agua diariamente – significa tener una piel más firme y con vida. ¡Piense en ello!

Una dieta deficiente: no alimentarse correctamente significa que el organismo deja de recibir las sustancias necesarias para neutralizar los radicales libres, uno de los responsables del envejecimiento de la piel. Las comidas llenas de alimentos ricos en antioxidantes son capaces de proteger la piel contra la acción de estos temidos enemigos. Algunos ejemplos de alimentos antioxidantes: cítricos, avena, melón, piña, papaya, pepino, salmón, sardinas y atún. Incluya esos productos en las comidas diarias.

Malas noches de sueño: un buen sueño no representa sólo el descanso del cuerpo. Cuando dormimos, producimos hormonas de gran alcance para la salud de la piel, como la melatonina. Esta hormona actúa como una especie de calmante y, por lo tanto, ayuda en la reparación de la piel. Además, ayuda a reducir las temidas ojeras, puesto que el cuerpo puede descansar adecuadamente durante el sueño.

Consultoría
Dermatóloga Jucele Bettin
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